Nutria paleártica Lutra lutra

 

Foto de Pablo Garcia Diaz

Foto de Pablo Garcia Diaz

Excrementos típicos de nutria. Se ven claramente los restos del pescado y el lugar preferido por las nutrias para sus deposiciones

fotografías de Pablo García Díaz

 

Foto de Pablo Garcia Diaz

Restos de pescado de un festín de nutria

Foto de Pablo Garcia Diaz

 

 

 

 

Imágenes de Jesús Nicolas sobre Huellas y excrementos de nutria

 

 

Sin duda los excrementos de nutria son el mejor indicador de la presencia de la especie. Son fácilmente detectables al usarlos las nutrias como indicadores territoriales. Suelen estar ubicados sobre piedras, matas de vegetación, en las orillas, en machones de hormigón o cemento de puentes, aceñas, molinos, etc.; muy a menudo dentro del cauce del río. A veces se agrupan en pequeñas letrinas con un número variable de deyecciones, parece ser que principalmente en los límites de su área territorial u otros puntos especialmente frecuentados.


Cuando son recientes las deposiciones están recubiertas de una película brillante que protege el aparato intestinal de las espinas, y que desaparece al poco tiempo. A veces manchas oleosas sobre las piedras acompañan a los excrementos. De oscuras cuando son frescas, van cambiando a color gris ceniza según envejecen, disgregándose con el tiempo como resultado de su escasa consistencia, llegando a quedar como meros montoncitos de escamas, restos de caparazones y espinas, de similar apariencia a la de la ceniza de los cigarros. Si se ha estado alimentando de cangrejos se observarán claramente los restos rojos de sus caparazones. En cualquier caso, olerán fuertemente a pescado.

 

Según algunos estudios parece ser que la nutria prefiere claramente alimentarse con peces antes que con cangrejos u otros animales (ranas, serpientes,…). No obstante estos representan un papel importante en la dieta de la nutria cuando los peces escasean en determinadas épocas del año. En estos casos es verdaderamente común encontrar los restos rojos de sus caparazones, pinzas o patas junto a los cursos de agua, llegando ocasionalmente a estar “regadas” sus orillas de ellos. Texto y fotos de Jesús Nicolás

 

Las presentes huellas han sido localizadas en la orilla de un arroyo afluente del río Tormes, en la provincia salmantina, en un área conformada por dehesas de encina dedicadas a la ganadería de vacuno. Se trata del mismo afluente del que ya aportáramos restos de cangrejo rojo comidos por nutria, así como una deposición de zorro situada sobre otros restos similares de estos crustáceos. Entre las pisadas de la nutria, podemos ver las huellas de otro mustélido más pequeño, aún no identificado, aunque muy probablemente visón americano, seguramente responsable de buena parte de los caparazones, pinzas y patas de cangrejos rojos que se encuentran por las orillas. Texto y fotos de Jesús Nicolás

 

Hablando sobre huellas de nutria y de visón americano por Jesús Nicolás. Comentarios y errores en la identificación

 

 

Membrana interdigital de nutria. Fotografía de Manolo Segura Herrero

 

 

 

Senda entre el pasto producido por la nutria en sus desplazamientos a orillas del arroyo. A la derecha huella de nutria. Fotografías de Manolo Segura Herrero

 

 

Excrementos de nutria, su color rojizo se debe a que incluye en su dieta cangrejo americano. Se observan los restos de este crustáceo. Fotografías de Manolo Segura Herrero

Excremento fresco de nutria observándose escamas de peces en su alimentación. Fotografías de Manolo Segura Herrero

 

He tenido la gran suerte de observar cuando una nutria se dedicaba a pescar cangrejos rojos, el método era remover piedras en el agua y a posteriori sacaba el cangrejo a la orilla y se lo comía. Ejemplar fotografiado este verano (2007) en Toledo. Fotos y texto de Manolo Segura Herrero

 

 

 

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