Conejo Oryctolagus cuniculus

Texto y Fotos de Jesús Nicolás

Los excrementos de conejo. Un indicio que todos conocemos e identificamos sin problemas lo constituyen los “cagarruteros” de conejo. Estos son acumulaciones de excrementos situados tanto en el interior como en la periferia de sus territorios. Las heces son pequeñas bolitas en las que se distinguen sin dificultad las fibras vegetales que integran la dieta de la especie, viniendo a medir entre 0,5 y 1 cm. de diámetro, aunque también pueden ser algo menores o mayores que estas medidas. El número de bolitas que constituye un cagarrutero oscila enormemente, pudiendo llegar a contener varios cientos. No obstante, hay que tener presente que no defecan únicamente en estas letrinas, pues también se pueden localizar bolitas esparcidas por el suelo. La función de estas acumulaciones de excrementos en parte es territorial, sirviendo como baliza en la periferia del área vital de la colonia. Suelen ser impregnados con las secreciones de las glándulas anales y muy a menudo observamos a su alrededor las también conocidas y típicas “escarbaduras”. Estás últimas tienen una función jerárquica, al ser realizadas generalmente por los machos dominantes en presencia de individuos subordinados, siendo igualmente marcadas con secreciones, aunque en esta ocasión de las glándulas submandibulares. Volviendo a las letrinas de una colonia, estas suelen encontrarse ubicadas, en la mayor parte de las ocasiones, a menos de 20 o 25 m. del vivar o madriguera, aunque puede también haber cagarruteros al lado de alguna boca de entrada o a distancias muy superiores, cercanas a los 80 o 100 m, aunque estos casos se van rarificando a medida que nos alejamos del vivar. Se ubican por lo general sobre suaves ondulaciones del terreno, directamente sobre el suelo, aprovechando los claros entre el matorral, lindes de bosques con tierras de labor, en caminos y pistas agrícolas, o sobre piedras planas de granito, tan típicas en nuestras dehesas silíceas.

 

 

 

 

Conejera: suelen presentar varias bocas de entrada, arena esparcida en abanico, con abundantes cagarruteros y sendas cercanas a la madriguera que confirman su huésped. Texto e imagen de Javier García

 

Excrementos de conejos. Fotos de Jesús Nicolás

 

 

Sobre madrigueras de conejo. Por Jesús Nicolás

La madriguera de conejo que vemos en las siguientes imágenes, situada en un encinar de la provincia salmantina, consta de cinco entradas. En un principio hubo dudas respecto de si su habitante sería el tejón, pero se disiparon en posteriores. Consta de 5 entradas. Delante de algunas de ellas se aprecia claramente cómo el pasar de los ocupantes ha ido formando una especie de pasillo. Es habitual encontrar diseminados por los senderos y a la entradas de las bocas excrementos de conejo dispersos, algunos de ellos de muy reducido tamaño, pertenecientes a los gazapos. Numerosas escarbaduras y cagarruteros próximos acaban de confirmar la propiedad de los vivares.
 

 

Conejo con mixomatosis. Ejemplar de conejo con mixomatosis. El animal se presentaba decaido y poco activo, aparte de presentar otros claro síntomas visibles en la foto, como edema en los párpados y conjuntivitis. Texto y fotos de Javier Garcia
 

 

 

Por si puede interesar y habida cuenta que hace unos días salió en el foro una comparativa en distinguir las deyecciones de la liebre, el conejo y las ardillas, adjunto un archivo en el que se puede comprar perfectamente la diferencia entre las del conejo y la liebre. Las de la liebre hay una que contiene pelos no se si son los propios del animal o son de algún cadáver que se haya comido.
Saludos cordiales. Josep Lainez –MOIÀ- GENM  genm@joseplainez.org ; genm@joseplainez.org
 

 

 

 

Conejo 1

 

 

 

 

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